• Práctica de mindfulness

    Un ejercicio para conectar con el momento presente

    Descubrí este sencillo ejercicio leyendo un libro de Russ Harris  (medico y psicoterapeuta ACT- Acceptance and Commitment Therapy) y desde entonces lo utilizo muy a menudo para volver al momento presente en momentos de estrés o simplemente cuando necesito tomarme una pausa durante el día. No necesita mucho tiempo y se puede hacer en cualquier lugar sentados o de pie. 

    Ejercicio “Seas como un árbol”

    Cierra los ojos y piensa en un árbol hermoso. Piensa en sus raíces, el tronco solido y las ramas con sus hojas. Puedes utilizar esta imagen para inspirarte en este ejercicio.

     

    paso1 : Raíces

    Empuja tus pies hacia el suelo, como si fueran raíces solidas de un árbol, para anclarte aquí y ahora. Nota la tierra debajo de tus pies, nota la presión del suelo contra tus pies y la tensión en tus piernas. Es como si te estuvieras enraizando en el suelo de forma estable.

     

    paso2: Tronco

    lleva suavemente tu atención hacia tu tronco ( no es una casualidad que abdomen y pecho se llamen tronco como lo del árbol). Sigues siendo consciente de tus pies pero céntrate principalmente sobre tu tronco. Nota como tu caja torácica se eleva y baja mientras respiras. Nota como tus hombros se elevan y el ligero movimiento de tu abdomen. Vacía lentamente tus pulmones y deja que se rellenen por si solos. Sé consciente de tu respiración notando tu pecho, hombros, abdomen. Mantente en ese paso todo el tiempo que necesites por 10/15 respiraciones. 

     

    paso3: Ramas 

    Como los ramos de un árbol se extiende hacia el cielo, del mismo modo ábrete al mundo a tu alrededor. Activa todos tus sentidos, nota lo que puedes ver, oler, sentir, saborear, tocar. Mantente conectado con tus pies, tu tronco y tu respiración pero lleva tu atención a tu entorno. Poco a poco termina el ejercicio y conéctate completamente con lo que estás haciendo y lleva ahí toda tu atención.

     

    Aconsejo probar este ejercicio dos o tres veces al día. Aunque al principio no parece dar resultados, si se mantiene un poco de constancia se verán los beneficios y como decía Robert Louis Stevenson “No juzgar cada día según el recogido que has obtenido, sino de las semillas que has plantados”.

    Claudia Kosir